Domicilio fiscal
Es la dirección que Hacienda usa para enviarte notificaciones tributarias. Tanto autónomos como sociedades tienen domicilio fiscal. Para autónomos, lo declaras en el modelo 036/037. Para sociedades, suele coincidir con el domicilio social.
Domicilio social
Es la dirección oficial de una sociedad, la que figura en el Registro Mercantil. Determina la jurisdicción mercantil (juzgado y registro competente). Solo aplica a sociedades, no a autónomos. Cambiarlo requiere acuerdo del órgano de administración.
Domicilio comercial
Es la dirección que muestras al exterior: facturas, web, tarjetas, comunicaciones. Puede ser igual al fiscal/social o totalmente distinta. No hay obligación legal estricta de coincidencia.
Cuándo conviene separarlos
Lo más habitual es tener una sola dirección para los tres. Pero algunas empresas separan, por ejemplo, una sede registral en una ciudad y una operativa en otra. Es legal, siempre que pueda justificarse y la actividad lo permita.
En resumen
Si tienes dudas sobre qué dirección poner en cada caso, lo razonable es no usar tu casa: una dirección profesional cubre los tres usos y te ahorra cambios futuros.